Tuesday, December 21, 2004

Piedras y palos al alma


Posted by Hello

NICHOLAS HUMPHREY, profesor de psicología de London School of Economics, en una conferencia (1997) invitado por Amnistía Internacional afirmó: "piedras y palos pueden romper mis huesos, pero las palabras nunca podrán", así dice el refrán. Y como muchos de ellos, éste capta sólo una parte de la verdad. Los organismos dedicados a los Derechos Humanos protegen a los individuos en contra de las piedras y los palos, pero no precisamente de las palabras. Exigirles ahora por las palabras sería extravagante, una sobrecarga desmesurada de sus funciones en un mundo tan convulsionado.
La mayoría de los proverbios tienen una parte falsa y éste, de hecho, la tiene, porque las palabras sí dañan. Y muchas veces en proporción enormemente mayor que las piedras y los palos, inclusive, las armas y los explosivos son comparativamente inocuos si nos ponemos a hacer inventario histórico del poder de inducción del verbo en las miserias humanas.
¿DEBERIAN ENTONCES crearse campañas para proteger la sociedad de la opresión y la manipulación verbal? ¿Necesitamos leyes en contra de la palabra?, ¿Deberían crearse protocolos en Ginebra para establecer qué tipo de discursos deben ser considerados crímenes de lesa humanidad?
Bien, la respuesta definitiva es un rotundo NO, ¡ni pensarlo! La libertad de expresión es demasiado valiosa y preciada como para aceptar medias tintas. A pesar de sus potenciales efectos dolorosos o devastadores hacia ciertas personas o grupos siempre resulta mejor soportarlos, es preferible compensar sus efectos nocivos que censurarla; porque al final terminaríamos atentando contra nosotros mismos.

Posted by Hello
II El alma, un problema monumental de proporciones míticas, está siendo estudiada ahora por la ciencia. Steven Pinker profesor en el Departamento del Cerebro y Ciencias Cognitivas del Instituto de Tecnología de Massachusetts (M.I.T.), autor de varios libros y considerado por la revista Time entre los 100 personajes más influyentes del mundo, rechaza la existencia del alma 1 (aquella con características inmortales y dotada de poderes de interconexión local, intercontinental o planetaria, supeditada a un ente superior universal). Confirma la presencia del alma 2, la cual representa el resultado de la actividad mental de trillones de interconexiones neuronales generando un sinfín de percepciones conscientes e inconscientes con las que vivimos.
DURANTE UNA CONVERSACION radial que tuvo con un representante de la divinidad le recomendó que sería crucial que mantuviera la unidad de las dos almas porque el sistema ético de dos billones de personas quedaría en entredicho. A lo que Pinker respondió: "existe considerable evidencia de que la unidad de las dos almas es una ilusión y que la implementación de un sistema ético más robusto sería lo más conve niente".
AFORTUNADAMENTE para Pinker en la actualidad contamos con organismos encargados de proteger la libertad de expresión. En el medioevo Galileo y Espinoza, a falta de ellos fueron vilipendiados por algunas de esas sutilezas.
La interpretación inadecuada de los sentimientos y la generalizada incapacidad de sobreponernos a sus pasiones siempre han desencadenado las grandes calamidades que conoce la historia. Una de ellas, la actual guerra propiciada por el terrorismo. Medieval en su esencia y con un viejo objetivo, esta vez, no el de dominar nuevos territorios, sino algo inmensamente más vasto, las almas.

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