Saturday, January 15, 2005

Una Serie de Eventos Afortunados


Posted by Hello

Yo sostengo la creencia de que todos englobamos en abstracto los mismos conceptos fundamentales, valores y aspiraciones, a pesar de los distintos lenguajes, religiones o culturas. Nuestros comunes anhelos y conceptos morales emanan del sistema cognitivo cerebral, que permite a un lactante crecer de manera espontánea, rápida y efectiva, y hacerse capaz de participar en cualquier sociedad donde viva. Un niño rwandés se comporta como uno portugués si su ambiente se lo exige, al igual que un palestino como un israelí y viceversa. El patriotismo es un concepto etéreo, la nacionalidad un accidente, y ninguno de ellos -como tampoco la religión- reside en nuestros genes. Las diferencias superficiales de raza, color o creencias nos llevan a intuir que nuestro core íntimo es diferente, alejándonos los unos de los otros, sin percatarnos que interiormente somos entes terrenales casi idénticos.
Prueba de ello la esbozó en 1757 David Hume cuando argumentaba que los principios generales del gusto son uniformes en la naturaleza humana, por lo tanto, la belleza de algunas obras de arte podrían ser en esencia eternos. Él observó que el Homer que deleitó a Atenas y Roma dos mil años atrás, todavía es admirado en París o Nueva York. Hume pensó que las joyas que perduran por milenios ocurren precisamente porque tocan fibras profundas inmodificables propias de la naturaleza humana. La sinfonía Pastoral de Beethoven tiene la capacidad de excitar la mente humana a través del tiempo. La música de Mozart llena los auditorios en Japón y Gabón. Las mismas obras de arte son admiradas al pasearse por los museos del mundo. El football y el béisbol se juegan en todas partes.
Por lo tanto, la incorporación en las distintas épocas de algunos conceptos políticos, sociales o económicos, que contradicen la naturaleza humana, logran mantenerse provisionalmente en el tiempo sólo por factores propagandísticos o de fuerza que interesan a unos cuantos. El marxismo, el nazismo, la esclavitud, la discriminación de credo, raza, y de la mujer, etc.; terminaron siendo efímeros y sucumbiendo ante su propia estupidez.
Uno de los aspectos que nos diferencia de los animales es saber que nuestra capacidad cognitiva identifica nuestros instintos como tales; tenemos el poder de reconocerlos, interpretarlos, modificarlos y reemplazarlos para encaminarlos por el bien común. Las soluciones seguirán a las grandes decepciones:
“Hace pocos siglos los humanos entendieron que la tierra era redonda. La misma magnitud de cambio de concepción ocurrirá en un lapso venidero. Podremos desplazarnos libremente en ella, desaparecerán las fronteras y las naciones. Seremos ciudadanos del mundo interconectados y ejerciendo como individuos el poder global. Habrá la disposición de escoger los mejores dirigentes para administrar bien los continentes, por tiempo limitado entre los más capacitados. No permitiremos ser manipulados por personajes improvisados, quienes no podrán llegar a la presidencia por tener grandolocuencia, influencia o riqueza, y tampoco simpatía o filantropía, sino a través de un concurso inteligente muy exigente para presidente, y después de aprobar las asignaturas ejercerá la magistratura. También comprenderemos que todas las religiones son adaptaciones que comparten las mismas intenciones; no dejaremos ser engañados, exigiremos evidencias antes de aceptar cualquier creencia.”

1 Comments:

At 8:28 AM, Blogger Siddhartha said...

No es tu estilo esa vision tan optimista del futuro, donde las cosas van a funcionar bien y los seres humanos van a poder organizarse de acuerdo a sus virtudes y no a sus cualidades de supervivencia que no son siempre las mas indicadas para vivir en sociedad. Las diferencias que nos inculcan en la educacion tienen demasiado peso todavia y no se ve en el futuro cercano la voluntad de cambiar esta realidad. Los seres siguen celebrando sus diferencias e ignorando lo que tienen en comun........que triste.

 

Post a Comment

<< Home